Desde que tengo memoria, me ha fascinado entender por qué las personas sienten, piensan y actúan como lo hacen. Esa curiosidad me llevó a estudiar Psicología, pero fue durante mis primeras experiencias clínicas cuando descubrí que lo que realmente me llenaba era acompañar a las personas en sus momentos más difíciles y ver cómo, sesión a sesión, recuperaban el control de sus vidas.
La neuropsicología llegó después, cuando entendí que para ayudar a la mente primero hay que comprender el cerebro. Esa doble mirada — la humana y la científica — es lo que hoy define mi forma de trabajar. Creo firmemente que pedir ayuda es un acto de valentía, y mi trabajo es hacer que ese paso sea lo más fácil posible.
Una formación sólida y especializada, porque cada paciente merece un profesional actualizado.
Formación universitaria completa en psicología con base científica y orientación clínica.
Habilitación profesional para el ejercicio de la psicología clínica en el ámbito sanitario.
Especialización en evaluación, diagnóstico y rehabilitación neuropsicológica de trastornos cognitivos.
Formación especializada en el abordaje clínico de anorexia, bulimia y otros TCA desde un enfoque integral.
Formación en evaluación, diagnóstico e intervención en personas con TEA a lo largo del ciclo vital.
Formación clínica en prevención, detección y abordaje terapéutico de la ideación y la conducta suicida.
Trabajo con un amplio abanico de problemáticas, siempre desde la evidencia científica y la cercanía.
Ataques de pánico, ansiedad generalizada, fobias y estrés postraumático.
Bajo estado de ánimo, apatía, duelo patológico y trastorno depresivo.
Evaluación y tratamiento del déficit de atención e hiperactividad en niños y adultos.
Rehabilitación neuropsicológica tras ictus, traumatismos y demencias. Material terapéutico y de trabajo domiciliario incluido.
Anorexia, bulimia, trastorno por atracón y relación disfuncional con la comida.
Evaluación diagnóstica, apoyo terapéutico y orientación a familias.
Comunicación, conflictos recurrentes, crisis y reconstrucción del vínculo.
Problemas de conducta, ansiedad infantil, acoso escolar y dificultades de aprendizaje. Incluye psicoeducación familiar y seguimiento con centros educativos.
Combino dos enfoques terapéuticos que la evidencia científica respalda como los más eficaces.
El enfoque con mayor evidencia científica en el tratamiento de trastornos emocionales. Identificamos los patrones de pensamiento y conducta que mantienen el malestar y los transformamos en herramientas de bienestar. Resultados medibles en cada sesión.
ACT, mindfulness y terapia dialéctico-conductual. Estas terapias van más allá de cambiar pensamientos: te enseñan a relacionarte con ellos de forma diferente. Especialmente eficaces en problemas crónicos, regulación emocional y prevención de recaídas.
Integro la comprensión del funcionamiento cerebral en cada intervención. Esto me permite diseñar tratamientos más precisos, especialmente en casos de TDAH, daño cerebral, deterioro cognitivo y dificultades de aprendizaje.
No dejo nada al azar. Utilizo escalas clínicas validadas para medir tu evolución de forma objetiva. Así, tanto tú como yo sabemos exactamente dónde estamos y hacia dónde avanzamos en cada momento.
Creo firmemente que pedir ayuda es un acto de valentía, y mi trabajo es hacer que ese paso sea lo más fácil posible.
Creo que para conectar de verdad con mis pacientes, primero tienen que saber quién soy. Porque detrás del título hay una persona que siente, que vive y que entiende lo que significa buscar el equilibrio.
Viajar me enseñó algo que los libros no pueden: que cada persona tiene una historia y que todas merecen ser escuchadas. Esa curiosidad por entender al otro es lo que me llevó a la psicología y lo que sigo sintiendo cada día en consulta.
El buceo me enseñó a respirar y a estar presente. El ciclismo me enseñó que los caminos difíciles llevan a los mejores paisajes. Ambos me recuerdan cada día lo que les digo a mis pacientes: la libertad empieza cuando dejas de luchar contra ti mismo y empiezas a fluir.
Mi familia, mis amigos y mis dos perros, Nori y Jade, son mi ancla al mundo real. Ellos me recuerdan cada día por qué hago lo que hago: porque las personas que nos rodean son lo más importante que tenemos, y cuidar nuestra salud mental es cuidarlos también a ellos.
Trabajo como psicólogo porque creo que todo el mundo merece tener a alguien que le escuche sin juzgarle. Y vivo como vivo porque creo que la vida es demasiado corta para no disfrutarla. Esas dos cosas no están reñidas: de hecho, son la misma.
Neuralpsi trabaja bajo un modelo de atención integral. Cuando tu caso lo requiera, nos coordinamos con profesionales especializados en fisioterapia, logopedia, nutrición, terapia ocupacional y pedagogía terapéutica para garantizar un abordaje completo y personalizado.
Porque la salud mental no funciona de forma aislada. Tu bienestar depende de muchos factores, y nuestro trabajo es asegurarnos de que todos estén cubiertos.